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ISO/IEC 25010: La calidad de software va mucho más allá de que una aplicación funcione.

27 ago
6 min de lectura

¿Qué es ISO/IEC 25010?


La ISO/IEC 25010 es un modelo internacional que define características para evaluar la calidad de productos de software. Su enfoque permite analizar una aplicación desde diferentes perspectivas, no solamente desde si cumple o no su función.


La ISO/IEC 25010, dentro de los modelos de calidad de sistemas y software, ofrece un marco para evaluar el producto desde diferentes perspectivas. Para los equipos de Quality Assurance (QA), este enfoque resulta especialmente útil al diseñar una estrategia de pruebas porque ayuda a responder una pregunta fundamental: ¿Qué atributos de calidad debemos probar además de la funcionalidad?


Te los compartimos, a continuación:


1. Adecuación funcional: 

¿El software hace realmente lo que debe hacer?


La primera dimensión de calidad se relaciona directamente con las funciones que ofrece el sistema. No basta con que una funcionalidad exista; debe proporcionar resultados correctos y satisfacer las necesidades para las cuales fue desarrollada.


  • Completitud funcional: Determina si todas las funciones requeridas se encuentran implementadas.

  • Corrección funcional: comprueba que los resultados generados por el sistema sean correctos.

  • Adecuación funcional: verifica que las funciones sean apropiadas para cumplir los objetivos y tareas del usuario.


Por ejemplo, en una intranet empresarial no sería suficiente que exista una funcionalidad para solicitar vacaciones. También es necesario verificar que calcule correctamente los días disponibles, aplique las reglas correspondientes y permita completar el flujo esperado por el colaborador.


Pruebas QA relacionadas: Pruebas funcionales, integración, regresión y End-to-End.


2. Eficiencia de desempeño: No solamente importa funcionar, también importa cómo funciona.


Una aplicación puede producir resultados correctos, pero si tarda demasiado en responder, consume recursos excesivos o pierde estabilidad cuando aumenta la cantidad de usuarios, la experiencia puede resultar insatisfactoria.


  • Comportamiento temporal: Evalúa tiempos de respuesta, procesamiento, ejecución y latencia.

  • Utilización de recursos: Analiza el consumo de CPU, memoria, almacenamiento, red y otros recursos tecnológicos.

  • Capacidad: Permite determinar los límites que puede soportar el sistema, como usuarios concurrentes, transacciones o volumen de registros.


Un ejemplo práctico sería medir cuánto tarda en cargar el dashboard principal después de que un colaborador inicia sesión o comprobar cuántos usuarios concurrentes puede soportar la aplicación antes de degradar su rendimiento.


Pruebas QA relacionadas:  Rendimiento, carga, estrés, volumen y capacidad.


3. Compatibilidad: Convivir e interactuar con otros sistemas.


Actualmente pocas aplicaciones funcionan completamente aisladas. Los sistemas empresariales suelen comunicarse con APIs, ERP, herramientas financieras, plataformas de autenticación, servicios en la nube y otras soluciones corporativas.


  • Coexistencia: Evalúa si diferentes sistemas pueden operar correctamente dentro de un mismo entorno sin afectarse negativamente.

  • Interoperabilidad: Determina la capacidad de intercambiar información con otros sistemas y utilizarla correctamente.


Si una aplicación se integra con un ERP mediante una API, QA debe verificar no solamente que exista comunicación, sino que los datos enviados y recibidos sean correctos, completos y consistentes.


Pruebas QA relacionadas: Integración, APIs, interfaces y compatibilidad.


4. Usabilidad: Un sistema también debe ser fácil de utilizar.


Un software técnicamente correcto puede fracasar si los usuarios no entienden cómo utilizarlo. La usabilidad analiza la facilidad con la que las personas pueden comprender, aprender y operar una aplicación.


  • Operabilidad.

  • Capacidad de aprendizaje.

  • Estética de la interfaz de usuario.

  • Accesibilidad.

  • Experiencia de usuario (UX/UI).

  • Protección contra errores del usuario.


Un botón ubicado incorrectamente, mensajes poco comprensibles, formularios complejos o una navegación confusa pueden convertirse en problemas reales de calidad. También es fundamental considerar la accesibilidad digital para que las funcionalidades puedan ser utilizadas por personas con diferentes capacidades y necesidades.


Pruebas QA relacionadas: Usabilidad, accesibilidad, interfaz, exploratorias y pruebas con usuarios.


5. Fiabilidad: ¿Podemos confiar en que 

el sistema seguirá funcionando?


Los usuarios esperan que una aplicación se encuentre disponible cuando la necesitan y que pueda recuperarse adecuadamente cuando ocurre algún problema. La fiabilidad cobra especial importancia en soluciones donde una caída del servicio puede generar afectaciones operativas o económicas.


  • Madurez: Capacidad del software para funcionar correctamente durante condiciones normales de operación.

  • Disponibilidad: Determina si el sistema está operativo cuando los usuarios necesitan utilizarlo.

  • Tolerancia a fallos: Evalúa la capacidad de continuar funcionando ante determinados errores o fallas.

  • Capacidad de recuperación: Determina si el sistema puede recuperar información y restablecer su operación después de una interrupción.


Pruebas QA relacionadas: Recuperación, resiliencia, failover y disponibilidad.


6. Seguridad: Proteger información, usuarios y operaciones.


En los sistemas actuales, la seguridad ya no puede considerarse solamente responsabilidad del área de ciberseguridad. QA también desempeña un papel importante en la identificación temprana de riesgos y vulnerabilidades.


  • Confidencialidad: Garantizar que solamente las personas autorizadas puedan acceder a determinada información.

  • Integridad: Evitar modificaciones no autorizadas de datos.

  • No repudio: Proporcionar evidencia sobre determinadas acciones o transacciones realizadas.

  • Responsabilidad o trazabilidad: Permitir identificar quién realizó una determinada acción.

  • Autenticidad: Comprobar que usuarios, sistemas o entidades sean realmente quienes dicen ser.


También es fundamental verificar mecanismos de autenticación, autorización, administración de permisos, gestión de sesiones, validación de entradas, logs y trazabilidad. La seguridad debe incorporarse desde las primeras etapas del ciclo de desarrollo y no únicamente antes de liberar el producto.


Pruebas QA relacionadas: Autenticación, autorización, control de acceso, sesiones, OWASP y validaciones de seguridad.


7. Mantenibilidad: Desarrollar pensando también en el futuro.


El software cambia constantemente: se agregan funcionalidades, se corrigen defectos, se actualizan dependencias y aparecen nuevos requerimientos. Por ello, una aplicación debe estar diseñada para facilitar su evolución.


  • Modularidad: Capacidad de dividir el software en componentes con responsabilidades claramente definidas.

  • Reusabilidad: Posibilidad de utilizar determinados componentes en otros módulos o aplicaciones.

  • Analizabilidad: Facilidad para identificar la causa de un problema o determinar qué elementos deben modificarse.

  • Capacidad de modificación: Facilidad para realizar cambios sin introducir nuevos defectos.

  • Capacidad de prueba: Facilidad para establecer criterios de prueba y ejecutar las validaciones necesarias.


Esta última característica tiene una relación especialmente importante con QA: un sistema difícil de probar generalmente también resulta más complicado de mantener. La calidad del código, la arquitectura, la documentación técnica, la cobertura de pruebas y la automatización contribuyen directamente a mejorar este atributo.


8. Portabilidad: Capacidad para

adaptarse a diferentes entornos.


La portabilidad determina la facilidad con la que una aplicación puede transferirse o adaptarse a diferentes entornos tecnológicos. Este atributo resulta especialmente relevante debido a la existencia de múltiples sistemas operativos, navegadores, dispositivos, infraestructuras cloud, contenedores y arquitecturas distribuidas.


  • Adaptabilidad: Capacidad del software para funcionar en diferentes configuraciones o entornos.

  • Facilidad de instalación: Evalúa qué tan sencillo resulta instalar correctamente el producto.

  • Capacidad de ser reemplazado: Determina si una solución puede sustituir a otra dentro de un mismo entorno o propósito.


Pruebas QA relacionadas: Cross-browser, cross-platform, instalación, actualización y configuración de ambientes.


La calidad debe probarse de forma multidimensional.


Uno de los mayores aportes del modelo ISO/IEC 25010 es recordarnos que la calidad del software no puede evaluarse únicamente desde la perspectiva funcional. Podemos imaginar una aplicación donde el 100 % de los casos funcionales hayan sido aprobados y, aún así, presente problemas importantes.


  • Tarda 20 segundos en mostrar cada pantalla.

  • Presenta vulnerabilidades de seguridad.

  • No funciona correctamente en dispositivos móviles.

  • Es difícil de utilizar.

  • Pierde información cuando ocurre una interrupción.

  • Su arquitectura hace extremadamente costoso realizar cambios.


De los atributos de calidad a una estrategia QA.


El modelo puede convertirse en una herramienta práctica para la planificación de pruebas. Antes de comenzar un proyecto, el equipo puede identificar qué características tienen mayor importancia para el negocio y convertirlas en preguntas de validación concretas.


Atributo

Pregunta que debería responder QA

Adecuación funcional

¿El sistema realiza correctamente las funciones requeridas?

Eficiencia de desempeño

¿Responde adecuadamente bajo las cargas esperadas?

Compatibilidad

¿Puede integrarse y coexistir con otros sistemas?

Usabilidad

¿Los usuarios pueden utilizarlo fácilmente?

Fiabilidad

¿Puede mantenerse disponible y recuperarse ante fallos?

Seguridad

¿La información y las operaciones están adecuadamente protegidas?

Mantenibilidad

¿El software puede modificarse y probarse eficientemente?

Portabilidad

¿Puede funcionar correctamente en los ambientes requeridos?

Este análisis permite definir qué tipos de pruebas son necesarios, qué riesgos deben priorizarse y qué métricas deben utilizarse para evaluar la calidad del producto.


La calidad comienza mucho antes de ejecutar una prueba.


Un enfoque moderno de Quality Assurance no consiste solamente en encontrar defectos cuando el desarrollo termina. La calidad debe construirse durante todo el ciclo de vida del producto.


Requerimientos → Diseño → Desarrollo → Integración →

Pruebas → Despliegue → Producción → Mejora continua


Cuando atributos como seguridad, rendimiento, accesibilidad, mantenibilidad o fiabilidad se consideran desde el inicio, los problemas pueden prevenirse antes de convertirse en defectos costosos. 


Este enfoque fortalece prácticas como Shift Left Testing, integración continua, automatización, DevSecOps y Quality Engineering.


La calidad de software es un concepto amplio y multidimensional. El modelo ISO/IEC 25010 permite comprender que entregar una funcionalidad correctamente implementada representa solamente una parte del objetivo. Un producto de calidad también debe ser eficiente, compatible, usable, fiable, seguro, mantenible y portable.


Para los profesionales de QA, estas características pueden convertirse en una guía para diseñar estrategias de pruebas más completas y alineadas con los riesgos reales del producto. ISO/IEC 25010 permite evaluar aspectos fundamentales como rendimiento, seguridad, usabilidad, confiabilidad y mantenibilidad, ofreciendo una visión integral del producto.


Aplicar este modelo ayuda a las empresas a prevenir problemas, reducir riesgos, mejorar la experiencia del usuario y desarrollar soluciones más confiables y sostenibles. Un software de calidad no solo debe funcionar; debe funcionar bien, de forma segura, eficiente y pensando en las necesidades de quienes lo utilizan.


En AP Interfaces, concebimos Quality Assurance como una disciplina que acompaña al software durante todo su ciclo de vida.


El objetivo no es solamente encontrar defectos, sino contribuir a construir soluciones tecnológicas funcionales, confiables, seguras, mantenibles y orientadas a una experiencia de usuario de calidad.


Probar que el software funciona es importante; 

demostrar que tiene calidad es mucho más que eso.


 
 
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